La moda de los primeros austrias.


Durante gran parte del siglo XVI España se convirtió en la gran superpotencia europea. Bajo el cetro de Carlos I quedaron gran cantidad de territorios ya que era depositario de una enorme herencia que incluía Castilla, Aragón, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, Borgoña, territorios en el sudeste de Alemania y el norte de África además de toda América. En palabras del historiador García de Cortázar:“La casualidad dinástica reunió en la persona de Carlos I de España y V de Alemania el primer imperio verdaderamente universal de la historia”.Carlos de Habsburgo pisó por primera vez la península ibérica en 1517, era un joven extranjero no solo por su origen y su desconocimiento del castellano, sino también por su traje. El primero de los Austrias trajo consigo influencias flamencas, francesas y alemanas pero paulatinamente su modo de vestir se fue españolizando.

Bernaerd Van Orley. Retrato de Carlos I joven. Hacia 1515. Museo del Louvre. Paris
Bernaerd Van Orley. Retrato de Carlos I joven. Hacia 1515. Museo del Louvre. Paris

          Estamos en pleno Renacimiento, el individuo comienza a sentirse protagonista. Este acusado cambio en la mentalidad de las clases dirigentes llevará consigo un desarrollo de las modas nacionales y una gran riqueza y esplendor en la indumentaria tanto de damas como de caballeros. Se desató una pasión por el lujo en el vestir de las cortes europeas, siendo una de las épocas que ha concedido mayor importancia a la moda y muy en particular este fenómeno afectó a nuestro país. El ejemplo mas palpable fue la comitiva que acompañó a Carlos I en su coronación como Emperador en Bolonia en 1530. Los orgullosos españoles dejaron a toda Europa literalmente estupefacta por la suntuosidad de sus trajes realizados con los mas soberbios tejidos y cuajados de perlas y piedras preciosas.

Tiziano Vecellio. Retrato de Carlos V con perro. 1533. Museo del Prado. Madrid.
Tiziano Vecellio. Retrato de Carlos V con perro. 1533. Museo del Prado. Madrid.

          Volviendo atrás, es muy significativo recalcar que una de las primeras peticiones que le hicieron las primeras Cortes convocadas por Carlos I (1518) fue dictar una serie de normas para frenar los enormes gastos que ocasionaba el lujo desmedido en el vestir. Las élites se estaban lanzando a unos gastos desmesurados utilizando telas y adornos suntuarios como brocados, sedas e hilos de oro y plata. Estos dispendios no debían permitirse ya que conllevaban la merma de patrimonios. Por otro lado se trataba de una medida proteccionista cuyo fin era potenciar la industria textil nacional. Durante su reinado fueron promulgadas diversas leyes que parece ser no tuvieron mucho éxito. La familia real era la única a la que en teoría no afectaban estas disposiciones.

Tiziano Vecellio. Retrato de Carlos V sentado. 1548. Alte Pinakothek. Munich.
Tiziano Vecellio. Retrato de Carlos V sentado. 1548. Alte Pinakothek. Munich.

          Fue durante el reinado de Felipe II (1556-1598) cuando se crea una moda española propiamente dicha. El rey adoptó el color negro como símbolo de elegancia y sobriedad. La ultracatólica España va a convertirse en una de las principales valedoras de la Contrarreforma. Europa vive momentos de terrible convulsión ya que los cimientos comunes sobre le fe cristiana se han disgregado. Los ideales del buen católico van a plasmarse en la sociedad y una manera de ejemplificar esos nuevos valores en la vida cotidiana es la manera de vestir. Este estilo se exporta al extranjero, es tal el poder y prestigio de la monarquía de Felipe II que “vestirse a la española” se convierte en el último grito en las cortes europeas.

Sofonisba Anguisola. Retrato de Felipe II. 1564. Museo del Prado. Madrid.
Sofonisba Anguisola. Retrato de Felipe II. 1564. Museo del Prado. Madrid.

          Si observamos los retratos de la época vemos que los trajes son ceñidos al cuerpo, esto sin duda debía envarar la postura lo que producía una sensación de altivez, característica muy valorada por los españoles de la época ya que se consideraban los amos del mundo. En cuanto al traje propiamente dicho ocultaba toda la piel  a excepción del rostro y las manos. Sobre la camisa el hombre vestía jubón y calzas, estas últimas eran bastante cortas y anchas  por lo que gran parte de las piernas, que se cubrían con medias, quedaban al descubierto. Sobre el jubón el hombre podía vestir diversas prendas como el coleto (generalmente de piel y sin mangas) o la ropilla (con mangas). Como prenda de abrigo se usaba la simple capa o algunos tipos mas ricos como el herreruelo con cuello ribeteado o el bohemio, pieza forrada de piel. La capa ha sido tal vez la única pieza de la indumentaria antigua masculina que ha llegado al siglo XX.  El calzado era plano con algunas decoraciones en el empeine y en los lados, da la sensación de ser cómodo y flexible. También usaban unas botas estrechas y muy altas ya que llegaban hasta los muslos que quedaban atadas a las calzas por una especie de ligas.

Juan Pantoja de la Cruz. Retrato de Felipe II. 1590. San Lorenzo del Escorial.
Juan Pantoja de la Cruz. Retrato de Felipe II. 1590. San Lorenzo del Escorial.

          Los cuellos de encaje eran llamados en España lechugillas porque su forma rizada se asemejaba a las hojas de lechuga. Este adorno comenzó rodeando el cuello para unas décadas mas tarde convertirse en grandes estructuras que subían por las orejas hasta llegar al cogote, además de tener un diámetro desmesurado. En cuanto a las joyas vemos como Felipe II luce solamente el toisón de oro colgado de una cinta. Una de las virtudes del color negro es que realza y potencia las joyas. El llamado rey burócrata nos ofrece la imagen de un hombre serio y concentrado, es el perfecto ejemplo de la dignidad real y la autoridad en sí misma sin recurrir a ningún ornamento.

12 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Me encanta tu blog,
    Magnífico, sigue publicando ¡¡
    Gracias

    1. Bárbara dice:

      Muchas gracias por leerme.
      Pienso seguir escribiendo!!! Me hace mucha ilusión que se aficione a mi blog gente nueva.

  2. Paco Hernandez Cano dice:

    “Vestirse a la española” , hay que volver a ponerlo de moda.

    1. Bárbara dice:

      Hoy en día muchos modistos extranjeros como Gaultier, Lacroix o Galiano han creado modelos inspirados en la moda española. Lo malo de la globalización que vayas donde vayas todo el mundo se viste igual. Aquí en Sevilla tenemos la suerte de que el traje de flamenca goza de muy buena salud, aunque claro solo es una semana al año.
      Un fuerte abrazo.

  3. Muy bueno el artículo, he aprendido como se llamaban algunas prendas y en el caso de la lechuguilla porque.
    Entonces éramos los amos del mundo.
    No ha habido imperio más vasto que el español. El mayor del mundo.
    Carlos I es un personaje que me fascina.
    He visitado Gante donde nació y al monasterio
    de Yuste he ido multitud de veces.
    Es un lugar precioso en Extremadura tierra de mi padre del que algún día escribire un post.

  4. Bárbara dice:

    Muchas gracias Concha. Pues si que fuimos los amos del mundo. Es una parte de nuestra historia apasionante. Voy a seguir hablando de la época en el próximo post. Te lo he puesto en facebook pero por si acaso, otra vez te felicito por tus 80.000 visitas.
    Un fuerte abrazo.

  5. manuel dice:

    Barbara me encanta como ilustras los artículos. Enhorabuena!!!! Se aprende por igual mirando y leyendo.

    1. Bárbara dice:

      Me alegra que me lo digas. En Historia del Arte la imagen es básica.
      Un fuerte abrazo.

  6. felipe gaytan de ayala dice:

    Bárbara que bien escribes y, que bien describes cómo era la gloriosa época del gran Imperio español , dominadores de medio mundo , imponiendo nuestras leyes ,, estilo y costumbres a súbditos de docenas de pa
    ises , igual que ahora …. ¡¡¡¡¡

    1. Si Felipe. Verdaderamente España tuvo una época gloriosa. Nuestra historia de los siglos XVI y XVII es fascinante. El poder provoca un fuerte deseo de emulación y hasta nuestros archienemigos los franceses se vestían “a la española”.

  7. Hermila dice:

    Qué bonita y a veces recargada moda la de ésta época. Y Carlos I sacó ventaja de la misma al usar ese tipo de barba, porque la verdad, el pobre tenía una mandíbula inferior tan alargada que el pobrecito no podía cerrar la boca. Cuentan que en una visita que hizo a su tía Catalina de Aragón, en Inglaterra, le gritaban “Cierre Su Majestad la boca, que las moscas inglesas no son tan respetuosas como las españolas”! Le hicieron mucho favor en la serie al poner a un actor con un rostro tan atractivo y bien proporcionado…y más rubio!

    1. Bárbara dice:

      La indumentaria masculina de esa época a mi también me encanta.Esas grandes gorras y esos volúmenes tan amplios en las prendas de encima. La serie parece que tiene bastante rigor, además de ser una manera muy buena para que la gente se aproxime a la historia de España.En cuanto a la elección del actor han escogido un hombre joven, rubio y de ojos azules como el emperador; la mandíbula está bien que la hayan omitido. Supongo que los actores deben ser atractivos para que las series se acerquen más al gran público. Muchas gracias por su comentario y un saludo.

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