Vestida para morir


François Clouet. María, reina de Escocia. Hacia 1558. Colección Real Inglesa.
François Clouet. María, reina de Escocia. Hacia 1558. Colección Real Inglesa.

          El 8 de febrero de 1587 el verdugo puso fin a la turbulenta existencia de María I, reina de Escocia por la Gracia de Dios. Las muertes trágicas otorgan notoriedad a sus desdichados protagonistas. Vidas que probablemente no hubieran tenido mayor eco, han entrado en las páginas de la historia universal haciendo correr ríos de tinta.  El fin en el cadalso de María Estuardo la elevó a la inmortalidad y supuso un doloroso antecedente para otras cabezas cortadas, entre ellas la de su propio nieto Carlos I de Inglaterra en 1649. La condena a la pena capital de una reina ungida fue, sin lugar a dudas, un peligroso precedente para la institución monárquica. El pueblo podía exigir cuentas al legislador por sus malas prácticas, con ello se ponía de manifiesto que los monarcas ya no eran intocables, también podían ser castigados e incluso ajusticiados. Reino Unido ha sido pionero en avances democráticos, y también el primero en ejecutar a un soberano.

Sir Anthony Van Dyck. Carlos I. National Portrait Gallery. Londres.
Sir Anthony Van Dyck. Carlos I.National Portrait Gallery. Londres.

        Desde su nacimiento, la vida de esta princesa se asemejó a una tragedia de Shakespeare plagada de luchas fratricidas, celos, engaños, matrimonios fallidos, asesinatos y una desmedida ambición por el poder. María I fue proclamada reina de los escoceses a los seis días de vida, siendo  coronada en una fastuosa ceremonia con tan solo diez meses, concretamente el 8 de  septiembre de 1543. A los cinco años fue trasladada a Francia donde contrajo matrimonio en la adolescencia con el delfín, futuro Francisco II, convirtiéndose en reina de los galos a los diecisiete años.  La precoz muerte de su jovencísimo marido provocó su vuelta a Escocia y el comienzo de su turbulenta historia. Al acercarse al personaje da la sensación de estar ante una mujer culta, atractiva y refinada, aunque excesivamente vehemente y poco cauta para desempeñar el complejo papel de líder en un mundo de hombres. Tal vez lo tuvo todo demasiado pronto, por lo que no fue capaz de reflexionar sobre la trascendencia del papel que le había tocado desempeñar.

François Clouet. Francisco II de Francia. 1560. Paris BNF.
François Clouet. Francisco II de Francia. 1560. BNF.París.

        El colofón a tanta desgracia terminó con su huida de Escocia y su posterior confinamiento en Inglaterra durante casi dos décadas, hasta que su cabeza cayó bajo el hacha. María Estuardo estuvo “presa”, con las mayores comodidades, en diversos castillos de la campiña inglesa. Disfrutaba de una pequeña corte y podía pasear, cazar y montar a caballo. Durante toda esa larguísima reclusión  trató de escapar en varias ocasiones,  cosa que nunca logró ya que su enemiga y “querida” prima Isabel I era demasiado poderosa. Contra  Isabel se alzó el indomable orgullo de María, que no quiso renunciar jamás a sus derechos como reina de Escocia y primera en la línea de sucesión al trono inglés, ya que era la pariente más próxima de  Isabel I.

Holyrood House. Edimburgo.
Palacio de Holyrood House. Edimburgo.

        Volviendo a la luctuosa escena del cadalso, es impresionante como María I se preparó para la muerte, lo hizo con la grandeza de una verdadera soberana, es decir, con dignidad, aplomo y coraje. Ante tal anuncio ella contestó con dignidad: “Os agradezco esta buena nueva. Me haréis un gran bien al retirarme de este mundo del que me alegro mucho de salir. ”

Anonimo después del retrato de Nicolas Hilliard. 1578.  María, Reina de Escocia durante su cautiverio . Este retrato es uno de muchos retratos de la reina de Escocia durante su cautiverio en Inglaterra.
Anónimo. María, reina de Escocia, durante su cautiverio. 1578.

        La sentencia a la pena capital le fue comunicada con tan solo un día de antelación, por lo que hizo las últimas disposiciones con gran celeridad. María fue acusaba de urdir y participar en un complot para asesinar a la reina Isabel, lo cual  parece que no ha quedado del todo claro y se apunta a que fue engañada, para así poder culparla y acabar con su molestia presencia.

William_Miller después de G F Sargent. Castillo de Lochleven. 1832. Publicado en The Castles, Palaces and Prisons of Mary of Scotland. Charles Mackie. London. Disfrazada de lavandera, María I consigue escapar del castillo de Loch Leven el 2 de mayo de 1568, y logra reunir a su paso un pequeño ejército de leales, con la idea de recuperar el trono que le han arrebatado a la fuerza. Pero su aventura militar fracasa estrepitosamente en la batalla de Langside once días después.
William Miller (después de G F Sargent). “Castillo de Lochleven”.  The Castles, Palaces and Prisons of Mary of Scotland. Charles Mackie. 1832. Londres. Disfrazada de lavandera, María I consigue escapar del castillo de Loch Leven el 2 de mayo de 1568, logrando reunir a su paso un pequeño ejército de leales, con la idea de recuperar el trono que le han arrebatado a la fuerza. Pero su aventura militar fracasa estrepitosamente en la batalla de Langside once días después.

        Su último gran momento vital no iba a ser encarado de cualquier forma, sino vestida como su condición exigía. Las grandes damas siempre se han vestido de una manera especialmente rica para los grandes acontecimientos como bodas, coronaciones, recibimiento de personajes ilustres o bailes en la corte. La importancia de la indumentaria para acudir a determinados actos es una constante en la historia de la humanidad, los códigos de conducta y de educación así lo establecen. Para tan trascendental momento, María Estuardo eligió personalmente todo lo que iba a llevar y durante dos horas fue arreglada minuciosamente por sus doncellas.

Scipione Vannutelli.Maria Estuardo camino del patíbulo. Cuadro ganador de la exposición de Florencia de 1861. Galeria de arte moderno. Florencia.
Scipione Vannutelli. María Estuardo camino del patíbulo. Obra ganadora de la exposición de Florencia de 1861. Galería de Arte Moderno. Florencia.

        Su elección se decantó por un traje festivo. Stefan Zweig  lo relata de la siguiente manera: “Su vestido más serio y mejor, de terciopelo castaño oscuro, ornado con martas cibelinas, muy levantado el cuello blanco y cayendo en ondulaciones las mangas. Un manto de seda rodea este esplendor lleno de dignidad, y tan larga se tiene tras ella la pesada cola, que Melville, el mayordomo, tiene que sostenerla respetuosamente. Un velo de viuda flota blancamente desde la coronilla hasta el suelo; elegidos escapularios y rosarios, trabajados como joyas, sustituyen todo adorno terrestre; zapatos de blanco tafilete deben hacer silenciosos sus pasos en el expectante silencio cuando avance hacia el cadalso“. El manto era una pieza habitual en cualquier época del año, al igual que las tocas. Las tocas de viuda eran blancas en muchos casos y la reina había enviudado tres veces. En cuanto a las joyas, María solamente escoge las de significado religioso. Pero aquí concluye su estudiado  atuendo, la reina elige el fino pañuelo de batista que deben ponerle en los ojos antes de que el hacha caiga sobre su cabeza, y no satisfecha con todo esto, también piensa en su ropa interior y sus guantes. Ambos son de color rojo intenso para que, en cierta manera, disimulen la brutalidad de la sangre manando. El cuello de encaje y el corpiño debían ser retirados para facilitar su trabajo al verdugo, por lo que la ropa interior y lo largos guantes (que le fueron subidos) quedaron al descubierto.

Tumba de Maria, reina de Escocia. Abadia de Westminster. Londres.
Tumba de María I, reina de Escocia. Abadía de Westminster. Londres.

                  La moda femenina de finales del siglo XVI era recargada y pesada.  En los retratos de la época  observamos los vestidos salpicados con joyas, ya que generalmente toda la piel aparecía cubierta, menos la cara y las manos. Los cuellos de encaje eran lujosos y de respetable tamaño, en ocasiones recorrían el escote como las alas de un pavo real, y en otras se asemejaban a una gran bandeja. La reina se dirigió al cadalso con una gran templanza, no lloró, ni gritó, e hizo prometer a sus damas que se comportarían de igual modo. Pidió recibir confesión de un sacerdote católico, requerimiento que le fue denegado presentándose para tal misión uno protestante, que fue literalmente despachado. María murió como católica ferviente y defendiendo a ultranza la fe en la que había sido educada. Su figura fue reivindicada varios siglos después por diversos autores. En 1800 el dramaturgo alemán Schiller le dedicó una obra y años más tarde, en 1835, Donizetti compuso la ópera titulada María Estuardoque fue estrenada en la Scala de Milán. El Romanticismo puso de moda los dramas históricos, y sin duda, la vida y trágico final de la reina escocesa reunía todos los ingredientes para ser un éxito. Su ejecución la liberó y la catapultó a la fama universal,  ella misma bordó una frase lapidaria que tendría todo el sentido unos años después: “En el fin está mi principio”.

Cartel de la opera Maria Estuardo. Teatro de la Escala de Milán.
Cartel de la ópera María Estuardo. Teatro de la Scala. Milán.

13 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Que ameno me ha interesado mucho todo lo que has dicho de esta gran mujer.
    He visitado Hollyrood house en varias ocasiónes en Edimburgo. ¡ Me gusta el palacio !. Y su enorme bosque.
    Y sobre todo como se describe la forma en que iba vestida.
    Isabel era una pecora, tan mala como su madre.
    Muy bueno.

    1. Bárbara dice:

      Me ha parecido interesante contar como se vistió para morir, es una escena de película. María Antonieta también murió con mucha dignidad.
      Me da la sensación que para llegar a poderoso en esos tiempos tan crueles había que ser mas malo de lo normal. ¿No te parece?

      1. La historia se repite porque los hombres la olvidan.
        Eso se llama morir dignamente.
        ¡ Y con guantes !.
        Todo un detalle.

  2. may dice:

    Me encanta Barbaruchi, buenísmo como siempre y sobre todo aprendo!!

    1. Bárbara dice:

      Que ilusión verte por aquí!!
      Un fuerte abrazo.

  3. Mercedes Valenzuela dice:

    Muy interesante y ameno !!!!!!!!

    1. Bárbara dice:

      Muchas gracias Mercedes. Que ilusión que me leas!!!
      Un abrazo.

  4. rbn dice:

    impresionante el.detalle.de.la.ropa interior roja!!!!

    1. Bárbara dice:

      Tienes razón. Yo me quedé impresionada de como una persona puede tener la mente tan fría….eso si que es pensar en todos los detalles!!!!

  5. Mercedes dice:

    Me ha encantado volver a leerlo !!!!!

    1. Muchas gracias Mercedes. Tuvo mucho aplomo a la hora de ir al cadalso. Realeza obliga.

  6. Álvaro dice:

    Escalofriante, pero interesante historia. Y muy buena descripción de la indumentaria! Lástima que Felipe II no consiguiera vengarla deponiendo a la hereje.

    1. Bárbara dice:

      Muchas gracias. Este episodio lo relata Stefan Zweig en su biografía de María Estuardo. Un saludo.

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