El té, institución inglesa desde el siglo XVIII


Publicado en Diario de Sevilla el 21 de marzo de 2013

En la actualidad el té es la bebida mas consumida en el mundo después del agua. Esta infusión  se elabora a partir de las hojas de la Camelia Sinensis, una planta  originaria de China. En el siglo XVII llegan a Europa las primeras noticias sobre el té a través de los viajeros que alcanzaron tan remotos lugares. Los holandeses fueron los primeros en importarlo a Europa hacia 1610, su precio era alto y se dispensaba en farmacias. Resulta curioso que en un principio se usara como remedio medicinal  para los dolores de cabeza  o la gota.

Dibujo de Thomas Hosmer Shepherd. c.1817. East India House en Leadenhall Street. Londres.
Dibujo de Thomas Hosmer Shepherd. c.1817. East India House en Leadenhall Street. Londres.

          Paradójicamente el té llegó a Inglaterra desde Holanda, aunque Francia lo había conocido con anterioridad a través de los misioneros jesuitas. La gran  idea de añadirle azúcar  aumentó su popularidad. El consumo se propagó rápidamente gracias a la apertura de establecimientos llamados Cafés, que normalmente eran frecuentados por hombres. El primero se abrió en Londres en 1652, y en menos de cien años la ciudad ya contaba con mas de 550.

Juego te Wedgwood. Museo Cerralbo. Madrid.
Wedgwood. Juego de té. Museo Cerralbo. Madrid.

          En el siglo XVIII se produjo una gran demanda de té en Inglaterra, la infusión se puso de moda ya que era una bebida agradable y no alcohólica. A partir de 1720 la variedad mas consumida fue el té negro generalmente  diluido con un poco de leche, mientras que en Francia lo preferían suave y aderezado con limón.  El sabor de los tés que bebemos ahora  es mucho mas intenso que el de aquellos tiempos.

Mary Cassatt. El té de las cinco. 1880.
Mary Cassatt. El té de las cinco. 1880.

          Las mujeres desempeñaron un papel crucial  en el inicio de esta costumbre; la señora inglesa recibía a sus visitas para tomar el té en su sala más lujosamente amueblada (en España la dama lo hacía en la sala de estrado y se tomaba chocolate),  su consumo se convirtió en un ritual doméstico,  social y  en una parte fundamental de la dieta británica.

Kate Middleton tomando una taza de te.
Kate Middleton junto a su marido el príncipe Guillermo, tomando el té en un acto oficial.

          La competencia entre las diversas compañías hizo que los precios fueran bajando progresivamente pero lo que resultó un avance significativo fue la supresión en 1784 del impuesto que lo gravaba. Aunque su precio fue paulatinamente decreciendo por lo que ya podía ser disfrutado por diversas capas sociales, es preciso destacar que hacerse con un servicio de té resultaba costoso; solo las personas adineradas podían permitirse teteras de plata y tazas de porcelana.

James Young y Orlando Jackson. "The Garrick tea service". Plata y marfil. Londres. Museo Victoria & Albert. 1774-75.
James Young y Orlando Jackson. “The Garrick tea service”. Plata y marfil. Londres. Museo Victoria & Albert. 1774-75.

          Un juego constaba normalmente  de una tetera, un azucarero, una jarrita para la leche, una caja para guardar el té, una jarra para el agua hirviendo y una bandeja, estas dos últimas piezas eran las mas caras; a este conjunto había que añadirle  las tazas con sus correspondientes platos y las cucharitas de plata. Las pinturas de la época nos muestran como  el servicio de  té era  colocado sobre un trípode de madera.  La señora de la casa, o en su defecto su hija, hacía los honores y preparaba la infusión delante de los invitados, ella misma sacaba el té de su cajita, lo ponía en la tetera y añadía el agua hirviendo, para acompañarlo se solía tomar  pan con mantequilla. A partir del siglo  XIX el té venía preparado desde la cocina.

Jean Etienne Liotard. Juego de te. 1781-83.
Jean Etienne Liotard. Juego de te. 1781-83.

          Lo oriental se puso de moda en el siglo XVIII, se admiraba la magnífica calidad de su   porcelana  por  su blancura y  transparencia por no hablar del equilibrado y perfecto uso de los colores.  En aquellas lejanas tierras el té se bebía en bowls, las tazas con asa no empezaron a fabricarse en Europa hasta 1730-1740. Las porcelanas china y japonesa eran muy apreciadas e imitadas, varias manufacturas europeas trataban de dar con la fórmula para fabricarla,  pero no fue hasta 1708 y después de muchos intentos fallidos cuando en Meissen (Alemania) se logró por fin obtener el apreciadísimo material.

Pieter Gerritsz van Roestraeten. Bodegón con juego de te chino. Segunda mitad del siglo XVII. Gemäldegalerie. Berlin
Pieter Gerritsz van Roestraeten. Bodegón con juego de te chino. Segunda mitad del siglo XVII. Gemäldegalerie. Berlin

          La gran relevancia social que adquirió tomar el té a lo largo del siglo XVIII se pone de manifiesto en el regalo que Luis XV le hizo a su esposa María Leszczynska por el nacimiento del delfín (hecho trascendental en Francia donde estaba en vigor la ley sálica por la cual las mujeres no podían reinar), no fue obsequiada con una valiosa joya sino con un precioso neceser que contenía entre otras cosas un juego de té.

Henry-Nicolas Cousinet. Neceser ofrecido por Luis XIV a María Leszcynska por el nacimiento del delfín de Francia. 1729. Museo del Louvre. Paris.
Henry-Nicolas Cousinet. Neceser ofrecido por Luis XV a María Leszczynska por el nacimiento del delfín de Francia. 1729. Museo del Louvre. Paris.

          El regalo del rey fue fabricado hacia 1729, se conserva en el museo del Louvre y está compuesto por diversas piezas entre las cabe destacar: una chocolatera, una cafetera y una lechera de plata dorada, un bote para el té, tazas, platos, pinzas, cucharitas y tetera. Es un ejemplo perfecto de refinamiento y la constatación de que una simple infusión oriental había transformado las costumbres en algunos países europeos.

La reina invitó a 8.000 personas a tomar te como manda la tradición.
La reina invitó a 8.000 personas a tomar te como manda la tradición.

          Otra muestra de la importancia social de la ceremonia del te es que el martes 22 de mayo de 2012, la reina Isabel de Inglaterra invitó a 8.000 personas a tomar el té en su jardín del Palacio de Buckingham, una tradición que coincidió ese año con la celebración de sus 60 años en el trono. Este acontecimiento se consideró de buen augurio para los  festejos del primer fin de semana de junio con los que se celebró el Jubileo de Diamantes de la Reina, que llegó al trono en 1952. La soberana invitó a tomar el té y pasteles a personas de todo el país, tal y como lo dicta la tradición de 1860, cuando fue instaurada con el nombre de “desayunos” por la Reina Victoria. En promedio, se consumieron una media de 27.000 tazas de té, 20.000 sandwiches y 20.000 trozos de tarta, que fueron servidos por unos 400 camareros. Además de las fiestas en Buckingham, Isabel II celebró otra similar en su Palacio de Holyroodhouse (Escocia), por lo que el número total de invitados cada año roza las 30.000 personas.

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