El nacimiento de Jesús


Giotto di Bondone. Adoración de los Magos. Capilla Scrovegni. Padua.
Giotto di Bondone. Adoración de los Magos. Siglo XIII. Capilla Scrovegni. Padua.

Los evangelios canónicos ofrecen pocos datos sobre el nacimiento de Jesús. El episodio se narra en San Mateo y en San Lucas, en el capítulo 2 de éste último leemos lo siguiente:

“2:1 En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo.

2:2 Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria.

2:3 Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen.

2:4 José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David,
2:5 para inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada.
2:6 Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre;
2:7 y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue”.

Basílica de la Natividad. Belén.
Basílica de la Natividad. Belén.

          Un gran misterio rodea el nacimiento e infancia de Jesús ya que se dispone de escasa información. Sabemos que nació en Belén de Judea (actual Palestina) en tiempos de Herodes I el Grande, pero no la fecha exacta. Sí se conoce la fecha del fallecimiento de Herodes, exactamente tuvo lugar en el 750 de la fundación de Roma (que equivale al año 4 a C.). Tal y como narra San Lucas, la Sagrada Familia vivía en Nazaret pero estando María embarazada debieron ir a Judea para inscribirse en un censo obligatorio ordenado por el César de Roma (Octavio Augusto, 63 a. C- 14 d. C) siendo Cirino gobernador de Siria. Al llegar a Belén no encontraron posada refugiándose en un pesebre donde María dio a luz y José envolvió al niño con pañales.

Catacumbas de Priscila. Roma. Escena de la Virgen con el niño y profeta.
Escena de la Virgen con el niño y profeta. Catacumbas de Priscila.  Siglo II. Roma.

          El protoevangelio de Santiago (siglo II) y el evangelio de Pseudo-Mateo (siglo VII) son dos textos apócrifos que nos ofrecen mas datos sobre la Natividad. Los artistas han recurrido a ellos a través de los siglos para representar el nacimiento de Jesucristo. La iconografía cristiana debido a la ausencia de datos de los evangelios canónicos sobre determinadas cuestiones, ha recurrido a otras fuentes para plasmar las distintas escenas del nacimiento del niño Jesús. El citado protoevangelio: “Llegaron a la mitad del camino, y María le dijo: José, bájame del asno porque lo que hay en mi, me da prisas para nacer. Allí mismo la bajó y le dijo: ¿Dónde te podré llevar para proteger tu pudor? Porque este lugar es un desierto. Encontró allí una cueva; la llevó dentro, la dejó en compañía de sus hijos[según este relato cuando José tomó a María era viudo, y había tenido otros hijos en su primer matrimonio] y se fue a buscar una comadrona hebrea en la región de Belén. Yo, José, caminaba y no caminaba. Miré a la bóveda del cielo y vi que estaba inmóvil. Miré al aire y lo vi atónito, y a los pájaros del cielo, quietos. Miré a la tierra y vi una vasija. Y los que estaban masticando no masticaban, y los que tomaban algo no lo alzaban y los que llevaban algo a sus bocas no lo llevaban. Sin embargo, los rostros de todos estaban mirando hacia arriba. Y vi que unas ovejas eran conducidas, y las ovejas estaban inmóviles. Y el pastor levantaba la mano para golpearlas, y su mano estaba alzada pero inmóvil. Y miré a la corriente del río y vi los hocicos de unos cabritillos que estaban sobre el agua y no bebían. Todo, en un instante, volvió a recuperar su curso. Y vi que una mujer bajaba de la montaña y me dijo: Hombre, ¿a dónde vas? Y le dije: Busco una comadrona hebrea. Ella me respondió: ¿Eres de Israel? Le dije: Sí. Ella dijo: ¿Y quién es la que está dando a luz en la cueva? Yo dije: Mi desposada. Me dijo: ¿No es tu mujer? Le dije: Es María, la que se crió en el templo del Señor. Me tocó en suerte como mujer pero no es mi mujer, sino que su concepción es obra del Espíritu Santo. La comadrona le dijo: ¿De verdad? José le dijo: Ven y mira. Partió con él y se detuvieron en el lugar de la cueva. Y una nube muy oscura cubría la cueva. Dijo la comadrona: —Hoy mi alma ha sido engrandecida, porque mis ojos han visto hoy prodigios, pues ha nacido la salvación para Israel. De repente la nube se retiró de la cueva, y apareció una gran luz en la cueva de tal modo que los ojos no la soportaban. Al poco, aquella luz se retiró hasta que apareció un niño. Vino y tomó del pecho de María su madre. La comadrona gritó y dijo: ¡Qué grande es el día de hoy para mí, porque he visto este asombroso prodigio!”. Por el mismo texto conocemos la existencia de la mula y el buey así como los nombres de los tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar.

Francisco Salzillo.Nacimiento. Museo Salzillo. Murcia.
Francisco Salzillo. Nacimiento. Siglo XVII. Museo Salzillo. Murcia.

          Respecto a la fecha en la que se conmemora el nacimiento de Jesucristo, cabe resaltar que la noche del 24 de diciembre se celebraba en la antigua Roma desde el 275 la fiesta pagana del solsticio de invierno en la que se conmemoraba el nacimiento del Sol. La Iglesia de Roma decidió solemnizar el nacimiento de Jesucristo ese mismo día entre los años 311 y 336. En cuanto a la Adoración de los pastores, el evangelio cuenta que pernoctaban con sus rebaños al aire libre, por lo que se debió producir entre mayo y octubre, siendo descartado el verano porque no hay pasto para el ganado.

Juan Bautista Maino. Adoración de los Reyes Magos. 1612:14. Detalle. Museo del Prado. Madrid
Juan Bautista Maino. Adoración de los Reyes Magos. Detalle. 1612-1614. Museo del Prado. Madrid

          Desde hace siglos ha quedado instaurada la tradición de los tres Reyes Magos pero en el evangelio según San Mateo (único que hace mención a este episodio), no se habla de reyes sino de magos, tampoco se alude al numero de ellos simplemente se dice unos magos: “Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes, unos magos procedentes del Oriente llegaron a Jerusalén, diciendo: “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarle». Al oír esto, el rey Herodes se turbó y toda Jerusalén con él. Y reuniendo a todos los príncipes de los sacerdotes y escribas del pueblo, trataba de averiguar de ellos el lugar donde nacería el Cristo. Ellos le respondieron: «En Belén de Judea, pues así está escrito por el profeta: “Y tú, Belén, tierra de Judá, de ningún modo eres la menor entre los principales ciudades de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que regirá a mi pueblo Israel». Entonces Herodes llamando en secreto a los magos averiguó de ellos con exactitud el tiempo de la aparición de la estrella. Y enviándolos a Belén, dijo: «Id e informaos con diligencia acerca del niño; y cuando le encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.» Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y la estrella que habían visto en Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Al ver estrella se llenaron de una inmensa alegría. Y entrando en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron presentes de oro, incienso y mirra. Avisados en sueños que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino”.

Giotto di Bondone. Leyenda de San Francisco. San Francisco predicando a los pájaros. Basílica de San Francisco de Asís.
Giotto di Bondone. Leyenda de San Francisco. San Francisco predicando a los pájaros.  Siglo XIII.  Basílica de San Francisco. Asís.

          Cronológicamente la visita de los magos se sitúa en torno al año 7 a C. porque en esas fechas apareció la conjunción astral en el cielo vespertino. Los tres reyes magos encarnan tres fases de la vida del hombre: juventud, madurez y ancianidad. Según los especialistas es muy probable que el nacimiento de Jesús esté retrasado siete años ya que hasta el siglo VI no se estableció una relación entre la vida de Jesucristo y los cómputos vigentes del tiempo. En cuanto a la representación del Belén, todos sabemos que dentro del portal se encuentran el niño recién nacido con la Virgen y San José junto con la mula y el buey. Estos animales aparecen en el Antiguo Testamento, en concreto en el capítulo I de Isaías que dice textualmente: “El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor”. El origen del Belén está en Italia, San Francisco de Asís comenzó con esta tradición en la Nochebuena de 1223. A través de la orden de los franciscanos y de las clarisas la representación del Belén pasó al resto de Europa. La historia cuenta que San Francisco recién llegado de Roma, donde el Papa Honorio III le había concedido el reconocimiento de la orden franciscana de la que era fundador, coincidiendo las fechas con la Navidad y tras recibir la autorización papal, dispuso en una pequeña gruta de la aldea de Greccio un pesebre con un poco de paja y las imágenes de San José, la Virgen y el Niño acompañadas por un buey y un asno vivos, celebrándose allí mismo la misa de Nochebuena. La leyenda afirma que, en el momento de la consagración, se obró un milagro ya que la imagen del Niño cobró aspecto de carne mortal.

Santuario de Greccio. Italia.
Santuario de Greccio. Siglo XIII. Italia.

          El belén se difundió a través de la orden franciscana a los lugares donde iban ejerciendo su apostolado. La espiritualidad de San Francisco pretendía acercar la doctrina cristiana a las personas mas sencillas, por tanto el belén era algo que podía encajar en la vida de las capas mas humildes, al haberse humanizado y popularizado, sin perder por ello su carga religiosa. Tras la misa del santo, todas las iglesias de la Orden adquirieron la costumbre de instalar un Nacimiento durante los días de Navidad. Paulatinamente fue adoptado por el resto de Ordenes religiosas, La segunda Orden franciscana, la de las Clarisas, colocaba únicamente al niño Jesús en la cuna con vestiduras ricas.

Belén del Príncipe. Palacio Real. Madrid.
Belén del Príncipe. Siglo XVIII.  Palacio Real. Madrid.

          En nuestro país se conservan belenes muy antiguos en algunos templos y monasterios de clausura como el llamado Belén de Jesús de la Sang en la iglesia de la Asunción de Palma de Mallorca realizado en el siglo XV. El citado nacimiento está considerado el belén en uso mas antiguo de la cristiandad, siendo declarado en 2003 bien de interés cultural. La popularización de esta costumbre vino de la mano de Carlos III, que antes de ocupar el trono español fue rey de Nápoles bajo el nombre de Carlos VII desde 1734 a 1759. Nápoles en esa época era la ciudad mas importante de Italia y la tercera mas poblada de Europa (detrás de Londres y París) con 300.000 habitantes. El primer Belén se colocó en Madrid en el palacio del Buen Retiro, por tanto Carlos III siguió la tradición napolitana.

Belén del Príncipe. Palacio Real. Madrid.
Belén del Príncipe.  Soglo XVIII. Palacio Real. Madrid.

          En el palacio Real de Madrid se conserva un magnífico conjunto del siglo XVIII llamado Belén del Príncipe que se puede visitar gratuitamente durante las navidades. Algunas de sus piezas fueron directamente traídas por Carlos III aunque posteriormente su hijo Carlos IV se encargó de seguir adquiriendo figuras para agrandarlo y embellecerlo. La nobleza emulaba a la realeza por lo que la aristocracia española comenzó a comprar nacimientos napolitanos y poco a poco la costumbre se extendió a todos los estamentos sociales hasta convertirse en un fenómeno popular y consustancial a la tradición católica que a pesar de los enormes cambios sociales ha llegado en perfecto estado de salud al siglo XXI.

Belen del Principe. Siglo XVIII. Palacio Real de Madrid.
Belen del Principe. Siglo XVIII. Palacio Real de Madrid.

7 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Que bonito artículo !
    Precisamente esta mañana he visitado el Museo de la Villa de Madrid, allí hay un bonito Belén Napolitano.
    Antesdeayer vi el de las Carboneras y mañana quiero ver el de Palacio.
    Es una ruta que hago todos los años la de los Belenes, seguiré visitándolos durante mis vacaciones navideñas.
    Es una tradición muy bella.
    En casa pongo un Misterio murciano del desaparecido belenista murciano Ortega que nos regalaron a Felipe y a mi por nuestra boda, y un Belén Napolitano que me traje de Nápoles.

  2. Rosario dice:

    Bárbara, muchísimas gracias por este regalo de Navidad, tan especial. Y por tu sensibilidad. Rosario

    1. Muchas gracias Rosario. Un abrazo muy fuerte con todo cariño.

  3. Manolo Dominguez dice:

    Oportuno el artículo ?, no , lo siguiente y si creía conocer toda la historia ? Tampoco … Aquí aprendiendo siempre con tus documentados y bien expuestos escritos . Enhorabuena de nuevo

  4. Muchas gracias Manolo. Yo, a pesar de ir a un colegio de monjas, comencé a aprender Historia Sagrada en la facultad. La iconografía religiosa es muy interesante ya que enseña a leer las imágenes y te ofrece las claves para comprender el significado de las escenas. Un fuerte abrazo y feliz Navidad.

  5. Alfonso Gonzalez Gaitan dice:

    Enhorabuena, me ha parecido un buen trabajo, digno de una muy pronto Doctora en Historia del Arte. Felicidades y animo para cubrir la ultima etapa.

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