Breve historia de la ropa interior: el corpiño, la cotilla, el corsé y el sostén.


          El Diccionario de la Real Academia Española define la palabra cotilla como: “Persona amiga de chismes y cuentos”. Todos sabemos lo que significa ser un cotilla, ahora bien esta palabra tiene otro significado caído en desuso que alude a una pieza de la ropa interior femenina muy usado en el siglo XVIII. El diccionario la recoge de la siguiente manera: “Ajustador que usaban las mujeres, formado por lienzo o seda y de ballenas”.

Cotilla de seda. Hacia 1750. Museo del traje. Madrid.
Cotilla de seda. Hacia 1750. Museo del traje. Madrid.

          La cotilla era un corpiño con ballenas que se colocaba sobre de la camisa, levantaba y ensalzaba el pecho, estrechaba la cintura y se ataba con cintas por detrás o por delante, tal y como podemos apreciar en las piezas que se conservan en los museos. La camisa era una segunda piel y la pieza básica de ropa interior para ambos sexos. En los siglos XVI y XVII la retratística pone de manifiesto que algunos modelos de traje femenino dejaban el escote y las mangas de la camisa al descubierto; las llamadas mangas perdidas (parcialmente abiertas) también la mostraban. Normalmente los encajes de la camisa se disponían en lugares donde se pudieran lucir.

Rafael Sanzio. Dama velada. Oleo sobre lienzo. 1515. Palacio Pitti. Florencia.
Rafael Sanzio. Dama velada. Oleo sobre lienzo. 1515. Palacio Pitti. Florencia.

          En El intruso, obra del pintor holandés Metsu, vemos a una dama a medio vestir. Un caballero entra en su dormitorio mientras la criada le frena, ya que su señora se encuentra  en medio de su toilette. Si nos fijamos detenidamente, observamos que luce un precioso corpiño cuyas mangas son independientes del cuerpo al que se atan al cuerpo por medio de cintas.

Gabriël Metsu. El intruso. National Gallery. Washington. EEUU
Gabriël Metsu. El intruso. National Gallery. Washington. EEUU.
Corpiño. Hacia 1660.
Corpiño. Hacia 1660.

          La moda femenina del siglo XVIII apostó por la sensualidad, las líneas básicas de la silueta ya no se encubrían sino que se enfatizaban. El amplio escote se puso de moda para escándalo de algunos y disfrute de la gran mayoría, aunque las damas comenzaron a mostrarlo durante la Baja Edad Media. Desde el siglo XIV el escote había gozado de momentos álgidos, no tanto en nuestro país donde el puritanismo estaba a la orden del día en cuestiones de vestimenta. En España a finales del siglo XVII el escote empezó a asomar tímidamente, en un principio era recto, pero poco a poco fue bajando dejando los hombros al descubierto aunque las mangas seguían cubriendo los brazos por completo.

Corsé. Hacia 1750-1790. Museo del Diseño. Barcelona.
Cotilla. Hacia 1750-1790. Museo del Diseño. Barcelona.

          En los ajuares femeninos la aparición de corpiños (cuerpo sin emballenar) y cotillas es una constante. La ropa interior se confeccionaba con lino, llamado lienzo en la época. Los tejidos fabricados con este material eran diversos, los había bastos y finísimos (muchos importados de Francia y Países Bajos). La crea y la estopilla eran baratas, mientras que la holanda (también llamada olan y olandilla) era costosa. En los documentos de la época hemos encontrado cotillas confeccionadas  de otros materiales, como raso y damasco de los más variados colores, e incluso guarnecidas con encajes.  A lo largo del siglo XVIII se produjo la eclosión de la industria encajera sobre todo en Francia, cuyo gobierno protegió y propulsó diversas manufacturas hasta inundar toda Europa con sus delicados y apreciadísimos trabajos.

Cotilla. Hacia 1730-1740. LACMA. Los Ángeles.
Cotilla. Hacia 1730-1740. LACMA. Los Ángeles.

          La cotilla desembocó en el corsé en el siglo XIX, este se convirtió en la prenda básica de la ropa interior femenina y en la primera pieza fabricada masivamente. Para se confección se utilizaban materiales muy resistentes y luego se forraban con tejidos ricos como la seda. La moda impuso cinturas de avispa, pero se llegó a tal extravagancia que algunos médicos alertaron de lo peligroso que era para la salud tener el torso tan comprimido por las ballenas.

Corsé. Hacia 1885-1895. Victoria and Albert Museum. Londres.
Corsé. Hacia 1885-1895. Victoria and Albert Museum. Londres.

          En 2012 se produjo un importante hallazgo en el Castillo de Lemberg en Austria. Un grupo de arqueólogos encontró cuatro sostenes de lino que datan de la Edad Media. Los investigadores en moda lo describen como sorprendente porque se consideraba que el sostén femenino era un invento relativamente reciente.

Sostén del siglo XV.
Sostén del siglo XV.

          El primer sostén que se patentó fue creación de la norteamericana Mary Phelps Jacob el 3 de noviembre 1914, aunque parece que su popularización se debe a la actriz Jane Rusell en la película The Outlaw (1943). Rusell usó un sostén diseñado por Howard Hughes, el famoso multimillonario que producía y dirigía la película. Parece ser que la actriz lo encontró incómodo y utilizó en secreto el suyo propio. En definitiva, la historia de la ropa interior femenina corre paralela a la historia de la mujer, de las transformaciones sociales y de la evolución de las mentalidades.

el forajido

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Raquel Acosta de Peña dice:

    Admirable cómo estás telas an permanecido tras tantos años , me encanta el trabajo tan exquisito de la construcción de las prendas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s