Los placeres de la imaginación


          “La vista es el mas perfecto de los sentidos y delicioso de todos nuestros sentidos. Presenta al  ánimo ideas mas variadas, conversa con los objetos á mayor distancia y continúa mas tiempo en accion sin saciarse tan pronto de lo que goza. El tacto puede sin duda darnos la idea de extension de la figura, y de las demás propiedades de la materia excepto los colores. Pero es muy encogido y limitado en sus operaciones con respecto al número, al tamaño, y á la distancia de sus peculiares objetos. Parece que la vista se dirige á suplir todos estos defectos, y que puede considerarse como una especie de tacto mas delicado y difuso, que se extiende á una muchedumbre infinita de cuerpos, comprehende las figuras mas extensas, y nos facilita las partes mas remotas del universo.

Pedro Pablo Rubens y Jan Brueghel el viejo. La Vista. 1617. Museo Nacional del Prado. Madrid.
Pedro Pablo Rubens y Jan Brueghel el viejo. La Vista. 1617. Museo Nacional del Prado. Madrid.

          Este sentido provee de ideas á la imaginacion. Así por placeres de la imaginacion ó de la fantasía, palabras de que usaré promiscuamente, solo entiendo los placeres que nos dan los objetos visibles, sea los tengamos actualmente á la vista, sea que se exciten sus ideas por medio de las pinturas, de las estatuas, de las descripciones ú otros semejantes. A la verdad no puede la fantasía presentarnos una solo imagen, que no haya entrado en ella primero por la vista; pero podemos retener, alterar y componer las imágenes recibidas, y formar de ellas quantas pinturas y visiones agraden mas á la fantasía; tanto, que por esta facultad un hombre encerrado en una calabozo puede entretenerse con escenas y países mas bellos; que quantos se encuentran en toda la naturaleza.

Giovanni Pauolo Panini. Vista de fantasía con el Panteón y otros monumentos de la antigua Roma. 1737. Museo de Bellas Artes. Houston.
Giovanni Pauolo Panini. Vista de fantasía con el Panteón y otros monumentos de la antigua Roma. 1737. Museo de Bellas Artes. Houston.

          Pocas palabras se emplean en sentido mas vago y general que imaginacion y fantasía. Por esto me parece indispensable fixar y determinar la nocion que tengo formada de ellas, y el sentido que pienso darles en la serie de estas especulaciones; pues solo de este modo podrá el lector concebir bien el asunto de que trato. Por placeres de la imaginacion entiendo solamente aquellos que nacen de la vista, y son de dos clases.

Moretto da Brescia. Retrato de un hombre joven. 1540-1545. National Gallery. Londres.
Moretto da Brescia. Retrato de un hombre joven. 1540-1545. National Gallery. Londres.

          Hablaré desde luego de aquellos placeres primarios, que provienen enteramente de los objetos quando los tenemos presentes. Despues trataré de aquellos placeres secundarios, que dimanan de las ideas de los objetos visibles, recordadas y formadas en visiones agradables de cosas ausentes ó quiméricas.

Caspar David Friedrich. Dos hombres contemplando la luna. Metropolitan Museum. Nueva York.
Caspar David Friedrich. Dos hombres contemplando la luna. Metropolitan Museum. Nueva York.

          Los placeres de la imaginacion, tomados en su mayor extension, ni son tan groseros como los que nos dan los demás sentidos, ni tan acendrados como los del entendimiento. Estos últimos son generalmente preferibles, porque se fundan en algún conocimiento nuevo ó mejora del ánimo. Sin embargo, es forzoso confesar de la imaginación, comparados con los del entendimiento, no son ménos grandes, ni causan menor entusiasmo (; el alma disfruta tanto de un bello paisaje como de una demostración; y más lectores han sido seducidos por una descripción de Homero que por un capítulo de Aristóteles). A mas de esto los placeres de la imaginacion llevan consigo la ventaja de ser mas obvios, ó mas fáciles de adquirir que los del entendimiento. Basta abrir los ojos, y aparece la escena. Con poca atencion por parte del observador se pintan por si mismos los colores de la fantasía. Sin saber cómo, nos causa sensacion de la simetría de la cosa que vemos; y reconocémos instantáneamente la belleza de un objeto sin necesidad de indagar la causa.

Jan Philip van Thielen (Atribuido a). Un jarrón de flores. Hacia 1660. Fitzwilliam Museum. Cambridge.
Jan Philip van Thielen (Atribuido a). Un jarrón de flores. Hacia 1660. Fitzwilliam Museum. Cambridge.

          El que posee una imaginacion delicada, participa de muchos y grandes placeres, de que no puede disfrutar un hombre vulgar. Puede conversar con una pintura, y hallar en una estátua una compañera agradable, encuentra un deleyte secreto en una descripcion, y á veces siente mayor satisfaccion en la perspectiva de los campos y de los prados, que la que tiene otro en poseerlos. La viveza de su imaginacion le da una especie de propiedad sobre quanto mira; y hace que sirvan a sus placeres las partes mas eriales de la naturaleza (; en verdad pone tal viveza en todas las cosas que mira que incluso disfruta de los páramos más baldíos; así contempla el mundo bajo una luz especial descubriendo muchos encantos que, para la mayor parte de la humanidad, permanecen ocultos).

J. M. W. Turner. Valle de Aosta: tormenta de nieve, avalancha y tormenta. 1836-1837. Art Institute. Chicago.
J. M. W. Turner. Valle de Aosta: tormenta de nieve, avalancha y tormenta eléctrica. 1836-1837. Art Institute. Chicago.

          Muy pocos hay que sepan estar ociosos, y conservar la inocencia, ó gustar de placeres que no sean criminales. Cada diversion que disfrutan  es á costa de alguna virtud, y el primer paso que dan al dexar sus negocios, es sumergirse en vicios y extravagancias. Por eso debieran todos esforzarse á extender quanto fuese posible la esfera de los placeres inocentes, á fin de poder acogerse a ellos con la seguridad de encontrar en su seno una satisfaccion de que los sabios no tengan porque avergonzarse. De esta satisfaccion gozamos por medio de los placeres de la imaginacion, los quales no piden una intencion qual se necesita para ocupaciones mas serias, y al mismo tiempo impiden al ánimo abismarse en la negligencia y el descuido que suelen acompañar á los deleytes sensuales, siendo al mismo tiempo como un exercicio moderado de nuestras fuerzas que las despierta y aviva sin causarnos particular molestia.

Jean-Honoré Fragonard. Joven leyendo. 1770-1772. National Gallery of Art. Washington.
Jean-Honoré Fragonard. Joven leyendo. 1770-1772. National Gallery of Art. Washington.

          Podemos añadir, que los placeres de la imaginacion son mas conducentes á la salud, que los del entendimiento. Estos suelen ir acompañados de un trabajo demasiado violento del cerebro. Pero escenas deliciosas, sea de naturaleza, de la poesía, ó de las artes tienen una influencia tan benigna sobre el cuerpo, como sobre el ánimo, y  no solo sirven para depurar la imaginacion, y hacerla brillante, sino tambien para despedir la melancolía y la afliccion, poniendo los espíritus animales en agradable movimiento. “

Claudio de Lorena. Un artista estudiando la naturaleza. 1639. Cincinnati Art Museum. Cincinnati.
Claudio de Lorena. Un artista estudiando la naturaleza. 1639. Cincinnati Art Museum. Cincinnati.

Joseph Addisson. “Ensayo sobre los placeres de la imaginación”.  The Spectator. Número 411. 1712. Edición y traducción de Tonia Raquejo. Editorial Visor. Madrid. 1991. pp. 129-135.

Joseph Addison (1672–1719) fue un escritor y político inglés, fundador de la revista El espectador en 1711. La publicación pretendía llegar a una clase media con aspiraciones, siendo su objetivo sacar “la filosofía de los armarios y bibliotecas, escuelas y universidades, para vivir en clubes y asambleas, en mesas de té y cafeterías.” También estaba dirigida a las mujeres: “No hay nadie para quien este periódico sea más útil que para el mundo femenino.”

 

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Manuel Domínguez dice:

    Genial, como siempre.

    1. Bárbara dice:

      Muchas gracias Manolo. Un abrazo.

  2. Stella Cerón dice:

    Bárbara, Me encantan todos los temas que pones ante nuestra vista y nuestra imaginación, el arte, la historia, las palabras y las expresiones llegan a mi mente y a mi alma. En este tema específico comprendo tu gran sensibilidad para armar esos pequeños-grandes escritos que enriquecen y alimentan nuestro espíritu. Muchas gracias!

  3. Bárbara dice:

    Estimada Stella:
    Mil gracias por tu comentario y por apreciar mi trabajo. Pienso que en estos momentos difíciles la belleza puede ser un bálsamo. Para mi lo es.
    Un saludo.

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