La meteórica carrera de Manuel Godoy


          Manuel Godoy nació en Badajoz el 12 de mayo de 1767 en el seno de una familia noble no titulada. Su padre era regidor del ayuntamiento con un sueldo anual de 2.924 reales, además de percibir rentas de varias dehesas de la provincia. Las salidas profesionales eran bastante restringidas para un joven hidalgo nacido en una ciudad pequeña y que no contaba con un holgado patrimonio. Las posibilidades de futuro se reducían a ingresar en el ejército, la carrera eclesiástica o la burocracia. Los dos hermanos mayores de Manuel se decantaron por la carrera militar, José era cadete en un regimiento instalado en Badajoz y Luis era guardia de Corps, el regimiento de caballería que se encargaba de la escolta de la familia real.

        Godoy recibió una formación básica en el Seminario de San Antón durante siete años, y al finalizar sus estudios en 1784 ingresó en la 1ª Brigada de la Compañía Española de Guardias de Corps, cuyo requisito fundamental de acceso era ser noble. Los Guardias de Corps se dividían en tres compañías: la española, la italiana y la flamenca, cada una de ellas compuesta por doscientos cuarenta y un militares. Este dato lo traemos a colación para hacer constar que Manuel era solamente uno entre los cientos de militares que servían a la familia real. Cuatro años más tarde el destino quiso que los príncipes de Asturias, el futuro Carlos IV y su mujer María Luisa de Parma, se fijaran en él. La anécdota cuenta que el caballo que montaba Godoy, mientras escoltaba a la princesa camino de Segovia, se encabritó y le tiró al suelo, Manuel, que era un consumado jinete, lo dominó y consiguió montarlo de nuevo. Los príncipes se interesaron por este episodio y quisieron conocerle, así comenzó una de las carreras políticas más fulgurantes de la historia de España.

Francisco Folch Cardona. "Godoy, guardia de Corps". Hacia 1787.Museo de Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid. %22Según podemos apreciar en retratos posteriores, Godoy no se parecía mucho a este retrato.
Francisco Folch Cardona. Godoy, guardia de Corps. Hacia 1787.Museo de Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid. Según podemos apreciar en retratos posteriores, Godoy no se parecía mucho a este retrato.

         El guardia de Corps comenzó a hacerse asiduo en las reuniones que tenían lugar en las habitaciones de los príncipes, donde acudían nobles y diplomáticos. Por lo visto, la corte de los últimos años del reinado de Carlos III era soporífera, el rey no permitía a los príncipes asistir a bailes o fiestas. Sus altezas reales tenían las diversiones muy restringidas, como acudir a corridas  de toros o a las fiestas oficiales, mientras esperaban subir al trono.  La real pareja buscaba entretenimiento en esas veladas donde se charlaba, se cantaba y se jugaba a las damas. En ocasiones,  el príncipe Carlos tocaba el violín  al que era muy aficionado.

          No parece que Godoy fuera un hombre de un físico espectacular, era más alto que la media, rubio, de ojos castaños y tez clara. Lo que si debía tener era un atractivo especial y una especial aptitud para el trabajo, según cuentan sus contemporáneos. La razón de su fulgurante ascenso  se ha atribuido  a sus amores con la reina María Luisa de Parma, han corrido ríos de tinta tachándola de adultera y entregada a una loca pasión por el joven militar. Manuel era el cortejo de la reina, es decir, le acompañaba. El cortejo era una práctica habitual en las damas de alta alcurnia durante el siglo XVIII, tal y como relata Carmen Martín Gaite en Usos amorosos del dieciocho en España.

Francisco Bayeu. "Manuel Godoy". 1790. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid.
Francisco Bayeu. Manuel Godoy. 1790. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid.

                 La investigación actual no da por seguro que Godoy y María Luisa fueran amantes (la correspondencia entre ambos parece no dar pie a pensar en ello), aunque no descarta la idea. Se rumoreaba que el infante Francisco de Paula era hijo de Manuel y no del rey, pero probablemente eso nunca lo sabremos a ciencia cierta. Lo más curioso de la meteórica carrera de Godoy es que no tenía ni la formación, ni la experiencia, ni pertenecía a una de las grandes familias del reino, condiciones básicas para desempeñar los altos puestos que ocupó. Sus continuos ascensos se debieron a la voluntad de Carlos IV, que comenzó su reinado en el turbulento año de 1788. Godoy empezó escalando posiciones en la carrera militar sin mérito alguno. En 1791 fue profesado caballero de Santiago sin reunir las condiciones básicas para esta distinción, ya que para ello debía embarcarse al menos seis meses en una galera real y después acudir al monasterio de Uclés en Cuenca donde aprender la regla de la Orden.

Monasterio de Uclés.
Monasterio de Uclés.

        Al año siguiente el rey le regaló la dehesa de Alcudia (Ciudad Real), una de las grandes dehesas de invernadero cuyos beneficios se obtenían del pasto de los ganados trashumantes y que constituyó la parte más lucrativa de sus bienes, con una renta que llegó a superar el millón de reales al año. Acto seguido, Carlos IV le otorgó la grandeza de primera clase con el ducado de Alcudia. Con tal motivo se celebró en palacio la ceremonia por la que el monarca en pie, cubierto y acompañado de diversos grandes de España que actuaban de testigos, recibió a Godoy con su padrino, y después de haber hecho los saludos correspondientes, el rey le instó a que se cubriese. La cubrición ante el rey  era un rito simbólico que se ejemplificaba a través de la indumentaria, ya que solamente los grandes de España podían llevar la cabeza cubierta en presencia del monarca. Como si todo esto fueran pocas mercedes, unos meses después Carlos IV le hizo miembro de  la Orden del Toisón de Oro, la más alta distinción que otorga la corona española.

Francisco de Goya. Boceto para el retrato ecuestre de Manuel Godoy, duque de la Alcudia. 1794. Colección particular.
Francisco de Goya. Boceto para el retrato ecuestre de Manuel Godoy, duque de la Alcudia. 1794. Colección particular.

Continuará…

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. javyto83 dice:

    Muy interesante, sin duda un personaje que influyo mucho en la historia de España y que finalmente acrecento tanto poder que acabo con el mismo.

    1. Bárbara dice:

      Muchas gracias. Verdaderamente su historia parece sacada de una novela. Un saludo.

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