El diluvio universal


“Yavé dijo a Noé: «Entra en el Arca, tú y tu familia, pues tú eres el único justo que he encontrado en esta generación.

De todos los animales puros, tomarás contigo siete parejas de cada especie, cada macho con su hembra. De los animales impuros, tomarás un macho con su hembra.

Catacumbas de San Marcelino y Pedro. Roma. El arca de Noé y la alianza cósmica. Siglos IV d. C
Catacumbas de San Marcelino y Pedro. El arca de Noé y la alianza cósmica. Roma. Siglos IV d. C.

Del mismo modo, de las aves del cielo tomarás siete parejas, cada macho con su hembra, con el fin de que se conserven las especies sobre la tierra.

Porque dentro de siete días, haré llover sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches, y exterminaré a todos los seres que creé.»

Noé hizo todo lo que Yavé le había ordenado.

Anónimo. El diluvio universal. Hacia 1450-1490. Rijksmuseum, Ámsterdam.
Anónimo. El diluvio universal. Hacia 1450-1490. Rijksmuseum, Ámsterdam.

Noé tenía seiscientos años de edad cuando se produjo el diluvio que inundó la tierra.

Noé, pues, entró en el arca junto con su esposa, sus hijos y las esposas de sus hijos, para salvarse de las aguas del diluvio.

Animales puros e impuros, aves del cielo y reptiles de la tierra, entraron con Noé en el arca.

Miguel Ángel. El diluvio universal. Capilla Sixtina. FECHA Ciudad del Vaticano.
Miguel Ángel. El diluvio universal. Capilla 1509.  Ciudad del Vaticano.

Entraron de dos en dos, macho y hembra, como Dios lo había ordenado.

Y luego, a los siete días, comenzaron a caer sobre la tierra las aguas del diluvio.

Cuando Noé contaba seiscientos años de vida, el día diecisiete del segundo mes del año, brotaron todos los manantiales del fondo del mar, mientras se abrían las compuertas del cielo.

Jan van de Scorel. El Diluvio Universal. Hacia 1530. Museo del Prado.
Jan van de Scorel. El Diluvio Universal. Hacia 1530. Museo del Prado.

Estuvo lloviendo sobre la tierra por cuarenta días y cuarenta noches.

Ese mismo día Noé entró en el arca con sus hijos Cam, Sem y Jafet, su esposa y sus nueras.

También entraron con ellos en el arca las diversas especies de animales salvajes y de los otros animales, de los reptiles que se arrastran por el suelo y de las aves.

De todo ser que respira y vive entraron con Noé en el arca en fila de a dos.

an Brueghel el Joven.Entrada en el Arca de Noé. Hacia 1630. Museo Nacional del Prado
Jan Brueghel el Joven. Entrada en el Arca de Noé. Hacia 1630. Museo Nacional del Prado.

Y los que entraban eran un macho y una hembra de cada especie, que iban llegando según la orden de Dios. Y Yavé cerró la puerta del arca detrás de Noé.

El diluvio cayó durante cuarenta días sobre la tierra. Crecieron, pues, las aguas y elevaron el arca muy alto sobre la tierra.

Las aguas subieron y crecieron enormemente sobre la tierra, y el arca flotaba sobre las aguas.

Subió el nivel de las aguas, y crecieron más y más sobre la tierra, y quedaron cubiertos los montes más altos que hay bajo el cielo.

Teodoro Poulakis. El arca de Noé. Hacia 1650-1692. Instituto Helénico de Estudios Bizantinos y Postbizantinos. Venecia.
Teodoro Poulakis. El arca de Noé. Hacia 1650-1692. Instituto Helénico de Estudios Bizantinos y Postbizantinos. Venecia.

Las aguas subieron todavía quince metros después de cubiertos los montes más altos.

Todo ser mortal que se mueve sobre la tierra pereció: aves, bestias, animales, todo lo que tiene vida y se mueve sobre la tierra – y toda la humanidad.

Todo ser vivo que existía sobre la tierra murió”.

Génesis 7. Antiguo Testamento.

Joseph-Désiré Court. Escena del diluvio. 1827. Museo de Bellas Artes. Lyon.
Joseph-Désiré Court. Escena del diluvio. 1827. Museo de Bellas Artes. Lyon.

Así perecieron todos los vivientes que había sobre la tierra, desde el hombre hasta los animales, los reptiles y las aves del cielo. Todos fueron borrados de la superficie de la tierra. Sólo sobrevivieron Noé y los que estaban con él en el arca.

Las aguas inundaron la tierra durante ciento cincuenta días.

Francis Danby El diluvio. 1840. Tate Gallery
Francis Danby. El diluvio. 1840. Tate Gallery.