«El interior de las casas, incluso el de las distinguidas, no está a la altura del aspecto externo de la ciudad. La entrada es estrecha y deficiente, las habitaciones se hayan atestadas y desordenadas. El rey Carlos III, que hizo de un sitio inmundo como Madrid un lugar salubre, no…
Categoría: Moda
La sensualidad de las españolas
“Las mujeres de Sevilla, en general, no son hermosas; pero en Sevilla vi, y la estuve contemplando durante una hora, en el café de América, a una de las mujeres más hermosas que he visto en mi vida. Tenía todo lo típico de la española, y algo más: expresión, la…
¿Qué era el guardainfante?
“(…) para que nosotros procedamos con más acierto, me parece conveniente, y aun necesario, describir la forma de este traje o trajes. Afírmanme cortesanos, que el que primero salió es el que llaman Guardainfante [1]. Estos dicen que se hacen con aros de cedazos (como enjugadores de ropa blanca) aforrados…
La indumentaria de las esclavas en la Nueva España
“Los hombres y las mujeres gastan extraordinariamente en vestir, y sus ropas son por lo común de seda, no sirviéndose de paño, ni de camelote ni de telas semejantes. Las piedras preciosas y las perlas están allí tan en uso y tienen en eso tanta vanidad,…
La crinolina
«En la primera mitad del Imperio, la moda era muy extraña. Nuestras actuales elegantes, que oprimen tanto como pueden su esbelto cuerpecito, se horrorizarían si hubieran de presentarse con aquella masa de tela que, sostenida por una jaula de acero, alcanzaba un volumen que hacía poco menos que imposible que tres…
París, la capital del capricho y la moda
“Francia es el móvil de las modas. De Francia lo es París, y de París un Francés, o una Francesa, aquel, o aquella a quien primero ocurrió la nueva invención. Rara traza (y más eficaz sin duda que aquella de que se jactaba Arquímedes) se halló para que en particular…
El proyecto de un traje nacional
“Es necesario conocer el origen del lujo en el vestir para poder evitarlo en sí y en sus consecuencias. Dos cosas se propone una dama cuando gasta ropas y adornos excesivos. Una es la de bien parecer, ayudando con los artificios del arte los dotes de la naturaleza y la otra no…