La nobleza


A mediados del siglo XVIII la nobleza constituía el 7,2% de la población española englobando un amplio espectro que abarcaba desde los simples hidalgos a los principales títulos del reino. Se dividía entre “la de sangre” y “la de mérito”, la titulada y no titulada. Dentro de la titulada se encontraba la llamada Grandeza de España creada por Carlos I en 1520 y en la que fueron incluidas veinte familias con veinticinco títulos. En el siglo XVIII el número de Grandes había aumentado considerablemente llegando a ciento diecinueve. Uno de los más importante privilegios que ostentaban residía en la posibilidad de llevar la cabeza cubierta en presencia del rey.

Pedro Pablo Rubens. Retrato del Marqués de Leganés. Principios del siglo XVII. Colección particular. Felipe IV otorgó en 1627 el marquesado de Leganés a don Diego Mexía de Guzmán. En 1634 le concedió la Grandeza de España. El marqués fue una de los mejores coleccionistas de pintura de su tiempo, atesorando mas de 1.ooo piezas de los mejores artistas
Pedro Pablo Rubens. Retrato del Marqués de Leganés. Principios del siglo XVII. Colección particular.Felipe IV otorgó en 1627 el marquesado de Leganés a don Diego Mexía de Guzmán. En 1634 le concedió la Grandeza de España. El marqués fue una de los mejores coleccionistas de pintura de su tiempo, atesorando mas de 1.000 piezas de los mejores artistas.

          Su poder económico era fundamentalmente territorial; radicaba en la exención de impuestos, los monopolios y el cobro de rentas señoriales. La nobleza poseía la mayor parte de la tierra, riqueza que no podía ser enajenada y que impedía la existencia de pequeños propietarios que probablemente hubieran obtenido un mayor rendimiento. Otro de sus medios de control radicaba en la exclusividad de sus cargos, en Palacio caballeros y damas de las principales familias españolas desempeñaban los más altos cometidos tales como Mayordomo Mayor del Rey, Caballerizo Mayor ó Camarera Mayor de la Reina.

Tiziano. El duque de Alba. Primera mitad del siglo XVI. Palacio de Liria. Madrid.
Tiziano. El duque de Alba. Primera mitad del siglo XVI. Palacio de Liria. Madrid. El gran duque de Alba fue Mayordomo Mayor de Carlos V y Felipe II.

          Las mayores fortunas estaban en manos de los Grandes. El ducado de Medinaceli figuraba a la cabeza con una renta anual de 12,6 millones de reales de vellón. A finales del S. XVII y debido a la compleja situación económica se llegaron a vender grandezas, hecho contrario a su esencia. Además se concedieron nuevos títulos nobiliarios ya que los reyes buscaban financiación para sus campañas bélicas.

          En Andalucía los grandes de España eran propietarios de una enorme cantidad de tierras. La aristocracia no se vio tan afectada por las graves crisis económicas del siglo XVII, de tal manera que sus palacios siguieron manteniendo el esplendor. Estas “Casas” ocupaban extensiones considerables de terrenos dentro de la ciudad. Los principales títulos como los duques de Alba, de Medinaceli, de Veragua, de Arcos, de Medina Sidonia y de Osuna contaban con residencias en Sevilla, algunas de las cuales se han conservado como la impresionante Casa de Pilatos y el palacio de Las Dueñas.

Casa de Pilatos. Escalera. Sevilla.
Casa de Pilatos. Escalera. Sevilla.

          Los principios e ideales de la nobleza formaban parte de toda la sociedad española. Ser noble exigía una vida de gasto y lujo, los Grandes debían tener varias casas abiertas; el poder económico y social debía ser ostentado mediante la indumentaria, las joyas, las obras de arte, los coches y una multitud de criados .La sociedad del Antiguo Régimen consideraba que la nobleza era una cualidad natural que elevaba a sus miembros sobre el resto de los simples mortales. No siempre la aristocracia contaba con medios suficientes para vivir conforme a su estatus, pero era inconcebible que no estuvieran rodeados de las comodidades que debían disfrutar, de tal manera que en ocasiones se endeudaban para mantener el nivel exigido.

Palacio de las dueñas. Artesonado mudejar. Sevilla.
Palacio de las dueñas. Artesonado mudejar. Sevilla.

          El historiador Aguilar Piñal trazó la siguiente semblanza: “ Ninguna familia que se precie en el siglo XVIII puede prescindir del carruaje para sus traslados, con las correspondientes caballerizas y servidores, de ricos muebles y objetos de arte que adornen sus amplias mansiones, ni de joyas y adornos que deslumbren al posible visitante”.

Silla de manos con pinturas alegóricas. Anónimo. Último cuarto del siglo XVIII.
Silla de manos con pinturas alegóricas. Anónimo. Último cuarto del siglo XVIII.

          La vida de una casa noble era fiel reflejo de una corte en miniatura: “Su manera de vivir, el orden que tienen, su lujo, sus coches y caballos, el numero de sus criados de todas clases, todo en sus casas tiene un aire y un tono regios y por todas partes descubre la etiqueta de la corte”. La nobleza tenía todas las oportunidades: poder económico, educación (los estudiantes nobles aprobaban el bachillerato en tres años y los plebeyos en cuatro), y tradición por lo que es lógico que sus miembros pertenecieran a las élites sociales que ejercían el poder burocrático y militar.

Broche en forma de lazo. Siglo XVIII
Broche en forma de lazo. Siglo XVIII.

          La aristocracia debía practicar la caridad y hacer aportaciones a la Iglesia. Por otro lado, se le suponía depositaria de una serie de virtudes, que debía seguir prodigando. Una de los razones que explican la tendencia de las grandes casas a los gastos suntuarios era la dificultad de hallar inversiones productivas para el exceso de rentas, la propiedad rústica rentaba poco, la urbana prácticamente nada, por lo que las rentas se gastaban en lujos y en obras piadosas.

Puerta del Palacio de los Duques de Arcos en Marchena. En la actualidad en los Reales Alcazares.
Puerta del Palacio de los Duques de Arcos en Marchena. En la actualidad en los Reales Alcazares.

          Ser noble impedía la realización de una serie de actividades que se consideraban indignas, mentalidad que produjo en España un gran atraso económico con respecto a otros países. Este tema generaba una gran polémica, pero por otro lado es bien sabido que algunos caballeros poseían fábricas textiles o negocios mercantiles. Un ejemplo lo constata: en 1706 la gran mayoría de las fábricas de paños en Segovia estaban en manos de hidalgos. En la bahía de Cádiz, el comercio fue ejercido por nobleza extranjera, que se hallaba más libre de estos prejuicios. En teoría la nobleza no se podía dedicar al comercio ya que era algo indigno en la escala de valores de la época, pero las relaciones internacionales con Flandes y las Indias fueron cambiando esta mentalidad. En los inventarios de bienes se constata como Sevilla tuvo un notable intercambio comercial ya que aparecen innumerables piezas no solo procedentes de las colonias americanas sino distintos países de Europa como Inglaterra, Holanda o Francia y hasta de Asia.

Palacio de los marqueses de Benamejí. Siglo XVIII. Monumento nacional.
Palacio de los Marqueses de Benamejí. Siglo XVIII. El palacio es actualmente sede del Museo Municipal y fue declarado Monumento Nacional. Écija.

          Uno de los males que generalmente aquejaba a la nobleza era la deficiente administración de sus bienes, por lo que de no haber existido el mayorazgo es mas que probable que alguna de las grandes Casas no hubiera sobrevivido, su actitud era por lo general la pasiva del rentista. En general, vivían al dinero contante día y a veces se veían obligados a pedir préstamos en caso de gastos extraordinarios como la dote de una hija. Madame de Alnouy, dama francesa que nos visitó en época de Carlos II, escribió un relato de su viaje por España en el que puso de relieve nuestras costumbres y manera de vivir: “El condestable de Castilla es realmente uno de los señores más ricos de la corte como poseedor de tierras; pero como tiene la misma despreocupación por sus intereses que todos sus semejantes, que consiste en no informarse de ninguna de sus fincas”. La francesa encuentra a los linajudos españoles sin preparación para asuntos de guerra y dineros, personas ociosas sin la debida cultura que solo viven para su propio disfrute. Afirma que los que llegan adinerados de América se dedican a derrochar en vez de invertir en producir riqueza. Aunque no se puede generalizar es muy probable que se produjeran muchas situaciones de este tipo.

Antonio de Pereda. El sueño del caballero. 1655. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid
Antonio de Pereda. El sueño del caballero. 1655. Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Madrid.

          La nobleza en España posee un carácter eminentemente urbano. A partir del primer Borbón se concentró en Madrid. Felipe V estableció el centralismo siguiendo el modelo creado por su abuelo Luis XIV. La influencia francesa en la aristocracia española viene dada también como consecuencia de sus viajes al país vecino, algunos Grandes fueron embajadores en el extranjero, como el duque de Osuna en París. A partir del siglo XVIII el estamento noble va perdiendo puestos clave en la Administración del Estado por la implantación del nuevo sistema político: el absolutismo.

Claudio Coello. Juan Francisco de la Cerda. VIII duque de Medinaceli. 1670. Museo Nacional de Arte de Cataluña
Claudio Coello. Juan Francisco de la Cerda. VIII duque de Medinaceli. 1670. Museo Nacional de Arte de Cataluña. Barcelona. El duque ostentó el cargo de Caballerizo Mayor de Carlos II entre 1683 y 1687.

33 Comentarios Agrega el tuyo

  1. rbn dice:

    Que.artículo… Es.sensacional y .quiero.expresarme.pero no.me.salen.las.palabras con.la.crisis.de.hoy.en.día… Como.ha.cambiado.todo.tanto??

    1. Gracias Reyes por tu fidelidad. No sabes la ilusión que me hace que lo encuentres sensacional.

  2. Hilario Echevarría dice:

    Muy buen artículo. Yo quiero vivir como la antigua nobleza. !JA, JA! Tuchi

    1. ¡¡Lo comprendo perfectamente!!

  3. Me ha gustado mucho tu artículo, en efecto en Segovia la nobleza poseía ranchos, que es como allí se llaman las fincas con casa donde pastan las ovejas.
    El marqués de Lozoya cuenta en sus memorias como pasaban temporadas en su rancho de Torre Caballeros, junto con otras familias de la nobleza segoviana.
    En Prádena ( Segovia ), había unos telares muy antiguos, los telares San Pablo, desgraciadamente han desaparecido hace poco, se tejía como antiguamente. Prádena era el establo del rey, allí pacían sus ganados, por lo que antiguamente era un pueblo muy rico, de hecho en la actualidad la ternera autóctona de allí tiene denominación de origen.
    En la vecina Pedraza vivía la nobleza, que tenía intereses en las tierras colindantes.
    Y por último en Lerma ( Burgos ), el duque del mismo nombre se hizo construir un palacio con cuatro torres, hoy un Parador Nacional bellísimo, Esto significaba que había desafiado a su rey, ya que sólo los palacios reales podían tener cuatro torres.Dando fiestas fastuosas a las que asistía Felipe III.
    La nobleza tenía todo el poder, como ahora los banqueros.
    Un abrazo.

    1. Muy interesante Concha.
      Un fuerte abrazo.

  4. Lola coronel dice:

    Me encanta lo que haces .acabo de descubrir esto y cuenta conmigo ya pa seguirte …..

    1. Muchas gracias Lola. Si te apetece ser seguidora solo tienes que introducir tu correo en la ventana que poner Seguir en el margen inferior derecho. Luego te envían un correo que hay que confirmar.

  5. carmen garcia de parada dice:

    Precioso, muchas gracias Bárbara!

    1. ¡¡Gracias a ti Carmen!!

  6. Rosario dice:

    Muy interesante Bárbara, también los comentarios

    1. ¡Que ilusión verte por aquí! Es muy interesante que la gente intervenga.
      Un fuerte abrazo.

  7. María dice:

    Holas Barbara, muy interesante, pregunta: cuando dices “…La nobleza poseía la mayor parte de la tierra, riqueza que no podía ser enajenada…” ¿hablas de alguna época en concreto o en general? porque sin ir más lejos recuerdo que al Duque de Mahón no sólo el rey le enajenó el título si no que también las propiedades y territorios fuente: https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&ved=0CCwQFjAA&url=http%3A%2F%2Fdialnet.unirioja.es%2Fdescarga%2Farticulo%2F4128772.pdf&ei=g7MrUsGHOsuP7AbG24CoDw&usg=AFQjCNEFH70_DkKSFXwzDwYd22MF2IuUPw&sig2=58NmItAkYj_IMRGpvpxN0Q&bvm=bv.51773540,d.ZGU

    1. Estoy hablando del Antiguo Régimen, supongo que como en todo habría excepciones. Me parece muy interesante lo que me dices, lo miro.
      Un abrazo y gracias por tu comentario.

  8. Manuel Morales de Jódar dice:

    Genial descripción en breves líneas

    1. ¡Que encanto eres Manolo!
      Muchas gracias y un fuerte abrazo.

  9. Juan Cartaya dice:

    Excelente entrada, muy eficaz en su síntesis y concisión. Me permito remitir un enlace a mi propio blog, por si es de interés, sobre la misma temática: http://aristocracias.blogspot.com.es/
    Saludos,

    1. Muchas gracias por tu comentario. Ya conozco tu blog, me resulta interesantísimo y de gran ayuda, Estoy haciendo la tesis doctoral sobre “Moda y sociedad en la Sevilla del siglo XVIII”. Ahora me encuentro terminando una capítulo sobre el origen del traje de luces para una próxima publicación de la Real Maestranza.
      Un saludo.

      1. Juan Cartaya dice:

        Hola, qué interesante. Me he encontrado bastante documentación acerca de ese tema en los protocolos del Histórico Provincial, así es que si necesitas algo, encantado

      2. Bárbara dice:

        Muchas gracias por tu ofrecimiento que por supuesto acepto encantada. Cuando puedas mándame tu correo o tu móvil para ponerme en contacto contigo.
        Un saludo.

      3. Bárbara dice:

        Muchas gracias por tu ofrecimiento que acepto encantada. Mándame tu correo o móvil para ponerme en contacto.
        Un saludo.

  10. Felipe Gaytán de Ayala dice:

    Bárbara magnífico artículo sobre la vida de la nobleza en un muy largo período de la historia de España , efectivamente el 7.2 % era noble en esa época , aunque ello incluye . lo dices tú – a un porcentaje altísimo de hidalgos , la baja nobleza que poseía pocas fincas y tierras y menos rentas aún , condición que si gozaban los Grandes y cortesanos , titulados , hereus , Ordenes militares y Maestranzas y ” trepas ” súbitamente ennoblecidos .
    Hoy día , oficialmente se dice en la España mediática que hay 3.000 aristócratas , que son los Grandes y titulados , o sea que soló 1 español de cada 15.000 es noble , como ha cambiado la cosa ¡¡¡¡¡ un abrazo y espero tu próximo artículo

    1. Bárbara dice:

      ¡Que interesante lo que me cuentas Felipe! Me alegra que sigas mis artículos.
      Un abrazo.

  11. Guillermina Alvarez de Toledo Cornello dice:

    Muy buena información.

    1. Bárbara dice:

      Muchas gracias Guillermina.

  12. Hola, he descubierto tu blog haciendo una búsqueda de personajes del siglo XVII y me ha encantado. No conocía al Marqués de Leganés ni su cuadro de Rubens, y he compartido la imagen en mi blog (indicando su procedencia). Enhorabuena por este interesantísimo blog.

    1. Bárbara dice:

      El marqués de Leganés fue un gran mecenas de su tiempo. Su colección de pintura era impresionante. Me alegra que te haya gustado mi blog y espero que te hagas lector asiduo. Muchas gracias por comentar.

  13. José L. Romero de la Puerta dice:

    Tan ameno e interesante como siempre, conocer la historia se puede hacer estudiando, pero transmitirla y acercarla como tu lo haces es un verdadero don.

    1. Muchas gracias por tus palabras. Para mí supone una enorme alegría que los lectores tengáis esa percepción de mi trabajo. Un fuerte abrazo.

  14. Vizconde de Portocarrero dice:

    que articulo tan Interesante..como todos los de tu Blog
    Felicidades Barbara

    1. Me alegra que te haya gustado y que sigas mis artículos. Muchas gracias por comentar y un abrazo.

  15. Pedro del Barrio Rosillo dice:

    Hola Bárbara, me ha encantado tu artículo. Me gusta que esta bien documentado es objetivo y ausente de ideología. Y eso que el tema esta para fervientes opiniones a favor y furibundas opiniones en contra de la nobleza española.

    1. Bárbara dice:

      Muchas gracias Pedro. Se trata de una visión general. En mis artículos trato de hablar de manera totalmente objetiva, de ceñirme a los hechos. Según estamos viendo últimamente, las opiniones personales nublan la realidad, la encubren o la falsifican. El trabajo del historiador es investigar los hechos y presentarlos tal cual. Un abrazo y muchas gracias por comentar. Espero que te hagas seguidor de “Arte y demás historias”

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