Modo de hacer las indianas y lienzos pintados


P.P. Moles y P.P. Montanyà. El estampador de indianas. Barcelona, 1802. Incluido en un pagaré de la fábrica de indianas de Joaquim Espalter i Rosàs i Cia. AHCB. Barcelona.
P.P. Moles y P.P. Montanyà. El estampador de indianas. Barcelona. 1802. Incluido en un pagaré de la fábrica de indianas de Joaquim Espalter i Rosàs i Cia. AHCB. Barcelona.

          Los lienzos pintados son aquellos sobre los que con la ayuda de diferentes moldes o láminas de madera y con varios colores, se representan ornamentos, frutas, figuras y todo cuanto una fecunda imaginación puede sugerir. Las telas destinadas a pintarse, deben ser solo de algodón, o de mitad de hilo, y mitad de algodón; porque las de hilo solo, es más dificultoso que tomen la pintura. Antes de pintar la tela, se pisa entre dos cilindros de madera dura, y lisa, o de metal, para unir, y darle más igualdad a la tela: esta así dispuesta, se haya apta para recibir la impresión.

Alegoría de la industria. Algodón estampado con rodillos de cobre. Cataluña. Mediados de s. XIX. CDMT. Barcelona.
Alegoría de la industria. Algodón estampado con rodillos de cobre. Cataluña. Mediados de s. XIX. CDMT. Barcelona.

          En las fábricas de lienzos pintados, hay muchos operarios encargados cada uno de su particular trabajo, aunque juntas estas labores, miren todas a un mismo fin. Unos graban los moldes, que han de servir para pintar los lienzos; otros dan a estas mismas telas las primeras preparaciones, que después se dirán; otros finalmente llamados impresores las pintan, o las imprimen. También hay en dichas fábricas operarios, que llaman pintores, que con el pincel hacen algunos dibujos pequeños, que con dificultad se podrían ejecutar con la plancha. En cada fábrica hay un colorista maestro, que dirige la preparación, y mezcla los colores, el que pone gran cuidado en recatar (1) a los obreros la mayor parte de los ingredientes de que se vale. En llegando el caso de pintar el lienzo, lo extienden sobre una mesa de 6 pies de largo, y pie y medio de ancho, sobre la cual mesa están clavadas dos cubiertas de lana.

Carta recibida por Erasmo de Gònima del comerciante Antonio Argüelles de Sevilla, con recortes de indianas. Barcelona, 1792. Biblioteca de Cataluña.Carta recibida por Erasmo de Gònima del comerciante Antonio Argüelles de Sevilla, con recortes de indianas. Barcelona, 1792. Biblioteca de Cataluña.
Carta recibida por Erasmo de Gònima del comerciante Antonio Argüelles de Sevilla, con recortes de indianas. Barcelona, 1792. Biblioteca de Cataluña.

          El mordiente mezclado con el color, de que deben servirse, está en una porcelana de barro vidriado, y un obrero, que llaman tirador, toma dicho mordiente con una cuchara, y lo pone sobre un paño encajonado, esto es, afianzado en un batidor de madera en forma de tamiz La cuchara, está compuesta de un pedazo de madera, que le sirve de mango, y de dos pedazos de sombrero. El impresor ocupado con una plancha , esto es, con uno molde de madera, o de metal, sobre el que está grabado de relieve la pintura que debe ejecutar, la pone, y aprieta sobre el tamiz referido, en donde el molde toma suficiente cantidad de mordiente, y luego le pone con tiento, sobre la tela: un pequeño golpe, que se de con la palma de la mano, basta para aplicar perfectamente el mordiente, del que se reconoce fácilmente la impresión, por estar mezclado con el color.

Caraco de mujer. Indiana pintada. Hacia. 1780. MIEM.Como CARACO se identifica a una especia de chaqueta colocada sobre un vestido interior o falda, lo cual hace que por primera vez el atuendo femenino sea ‘dividido en dos’, algo que solamente se aplicaba a los trajes de amazona o de monta. Era parte de los conjuntos informales de influencia burguesa que aparecieron en la moda femenina a finales del siglo XVIII.
Caraco de mujer. Indiana pintada. Hacia. 1780. MIEM. 

          Se toma el color de encima del paño, para que penetre así en todos lo sitios, que el molde ha de menester: bien se deja ver, que si se tomara de encima de una tabla, o cualquiera otra sustancia que no fuese nada elástica, el color no se distribuirá con igualdad sobre el molde, lo que originaría un defecto en la impresión. En los lienzos en que los adornos quieren muchos colores, se usa de contra planchas grabadas sobre los mismos dibujos, que las planchas; pero de suerte que no impriman el mordiente dado de color, sino sobre los sitios del dibujo reservados, o que dejaron en blanco las primeras planchas. Bien se deja comprender, que es necesario, que todos estos moldes tengan exacta unión, y correspondencia entre sí, sin la cual el color no se hallara colocado en el sitio que corresponde al dibujo. Este efecto se nota bien en los lienzos comunes, por la aceleración, y prisa con que los trabajan, y el poco cuidado que en ellos ponen.

Paseo Nuevo de la esplanada. Pañuelo de algodón estampado con molde de bac. Barcelona. Finales s. XVIII. MUHBA. Barcelona. La estampación con molde se llama bac, este nombre proviene del francés y hace referencia al recipiente donde se depositaba el color. El dibujo se trabajaba sobre el molde con gubia y más adelante se aplicó sobre la madera incrustando un metal, surgiendo de esta manera el molde compuesto.
Paseo Nuevo de la esplanada. Pañuelo de algodón estampado con molde de bac. Finales s. XVIII. MUHBA. Barcelona. 

          Hay algunos lienzos, en que se emplean reservas blancas. Esto se practica por medio de la cera fundida, que señalan con una pluma de metal, sobre los sitios de las hojas, y flores que deben quedar blancas. Como la cera es impenetrable a los mordientes, hace el efecto de estos nulo, e impide, que los sitios reservados retengan el color. También se pintan lienzos con el fondo salpicado. Esta operación se hace con moldes que en el dibujo está gravado regularmente; pero para formar lo salpicado sobre el fondo, se clavan en la plancha, o molde otras tantas pequeñas puntas de hilo de hierro, cuantas debe haber de puntas; poniendo cuidado en que estas puntas sean lisas, y limadas igualmente, temiendo no horade la tela.

G. Albrizzi. El puerto de Barcelona. 1745. AHCB. Barcelona.
G. Albrizzi. El puerto de Barcelona. 1745. AHCB. Barcelona.

           Impresa la tela, se lleva al rio, en donde se lava; después se pasa a una caldera llena de tinte de rubia, en que se hace hervir. Luego se vuelve a llevar al rio, y lavar de nuevo, y se tiende en un prado, cuidando de rociarla muy a menudo, para disipar el tinte, o color que ha tomado de la rubia, el fondo del lienzo; pero como no encontró mordiente, se disipa con facilidad y , solo queda fija en los sitios, que recibieron en la impresión de la plancha.

             En los días claros, y cuando el sol calienta bien, en ocho días se disipa el color de la rubia; pero suele ser necesario un mes, y más, si el tiempo no es a propósito. Disipado el color del tinte se vuelve de nuevo a lavar la tela en el rio, y se repite en ponerla en el prado a que reciba los rayos de sol, por cuatro, o cinco días; después se enjuga, se cilindra, y queda apta para la venta. Esttelanco las primeras planchalara colocado en el sitio que corresponde al dibujo.o que dejaron en blanco las primeras plancha

(1) Según la RAE: Encubrir u ocultar algo. En este caso se refiere a que el colorista maestro ocultaba a los obreros los ingredientes para mantener así el secreto de sus mezclas.

Pedro Arús. Semanario económico. 1766. Madrid. En la imprenta de Andrés Ramirez, calle de San Pedro Mártir.

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. MANUEL S dice:

    Muy, muy interesante!!!!

    1. Bárbara dice:

      Muchas gracias Manolo.

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