El atentado a la Venus del espejo


Diego Velázquez. La Venus del espejo.1647–1651 National Gallery. Londres.
Diego Velázquez. La Venus del espejo.1647–1651 National Gallery. Londres.

          A eso del mediodía del martes 10 de marzo de 1914, el vigilante de la sala XVII de la National Gallery de Londres se alarmó al oír ruido de cristales rotos. Una mujer vestida de gris, sin nada que llamase la atención en su aspecto, había introducido en la pinacoteca un hacha de cocina, y con ella había asestado repetidos tajos a una pintura que desde hacía ocho años era el orgullo de una nación famosa por sus colecciones de arte. La pintura era la Venus del espejo de Velázquez. La mujer de gris, sufragista militante, había atacado la pintura de la diosa del amor por venganza política contra el gobierno británico.

Sylvia Pankhurst detenida.
Sylvia Pankhurst detenida.

          «He querido destruir el cuadro de la mujer más hermosa de la historia mitológica en protesta contra el gobierno que ha destruido a la señora Pankhurst, que es el personaje más hermoso de la historia moderna». Esa opinión sobre la Venus de Velázquez era compartida por el público aficionado al arte, a quien el Times había informado, en vísperas de su compra por el National Art Collections Fund en 1906, de que era «quizá la mejor pintura de desnudo del mundo». Al día siguiente del ataque, el Times quiso explicar la significación de la imagen de Venus como diosa inmortal, pero no, según cuenta Homero, invulnerable: «El cuadro, que se conserva en perfecto estado, no es ni idealista ni apasionado, sino absolutamente natural y absolutamente puro. En efecto, haciéndonos eco de las palabras de un crítico inminente, podemos decir que (…) es (…) la Diosa de la juventud y de la Salud, encarnación de la fuerza elástica y la vitalidad, de la perfección de la feminidad en el tránsito de capullo a flor» (…)

Venus acuchillada por Mary Richardson
Venus acuchillada por Mary Richardson. Richardson rasgó el cuadro como protesta ante la detención de Pankhurst el día anterior.

          El hacha de cocina hizo cortes en las caderas y la espalda de la Venus, causando daños de gravedad entre los hombros. A la restauración siguió, en 1965, una limpieza quizá un poco excesiva, dirigida a eliminar el barniz parduzco y repintes antiguos. Dado que no se dispone de estudios más recientes del estado de la pintura, en cualquier afirmación sobre el aspecto superficial de la Venus del espejo es inevitable un margen de incertidumbre.

Andreas Prater. Venus ante el espejo: Velázquez y el desnudo. Madrid. Centro de Estudios Europa Hispánica. 2007. pp. 9-12.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. MANUEL S dice:

    MUY INTERESANTE BARBARA!!!!

    1. Bárbara dice:

      Muchas gracias Manolo. Un fuerte abrazo.

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