Úbeda, el Renacimiento entre olivos


      

Palacio Vela de los Cobos.
Palacio Vela de los Cobos.

          “Serena, cortesana, exquisita, Úbeda es una ciudad para la que faltan adjetivos, una ciudad pequeña e inabarcable, viva, muy viva, y a la vez anclada en un momento muy concreto de la historia de España: el siglo XVI, una época en que monarcas, magnates y eclesiásticos competían por exhibir su riqueza cultural, a imitación de los mecenas que alumbraban Italia con el brillo de las obras renacentistas .

Vista parcial de la plaza Vázquez de Molina, con el Palacio del Deán Ortega a la izquierda y la Sacra Capilla del Salvador al fondo.
Vista parcial de la plaza Vázquez de Molina, con el Palacio del Deán Ortega a la izquierda y la Sacra Capilla del Salvador al fondo.

          Úbeda tiene una plaza como solo habrá dos o tres en Europa. San Marcos de Venecia y alguna más.  Se trata de una plaza de Vázquez Molina, epicentro artístico de la ciudad y quizá la mejor muestra de urbanismo renacentista que pueda verse en España. Allí está la colegiata de Santa María de los Reales Alcázares, que ocupa el emplazamiento de la antigua mezquita mayor. Y allí están también tres de las grandes obras del arquitecto Andrés de Vandelvira. El palacio de las Cadenas o de Vázquez Molina, una joya clásica tallada a fuego andaluz. El sobrio palacio del Deán Ortega, hoy parador nacional. Y la Sacra Capilla de San Salvador, el mausoleo civil más imponente y ambicioso del siglo XVI, cuya construcción encargó a Vandelvira el influyente secretario de Carlos V, Francisco de los Cobos.

Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.
Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.

           A Úbeda se la ha comparado con Florencia y Ferrara por su gran muestrario renacentista. Y en efecto, sus calles cobijan mil y una maravillas. Las joyas monumentales de la citada gran plaza de Vázquez Molina, a las que podría sumarse la plateresca casa de las Torres o el magnífico Hospital de Santiago, conocido como El Escorial andaluz, son tan solo una breve muestra de las numerosas construcciones que se concentran en la parte antigua, alternando la seriedad castellana con la luminosidad de las tradicionales casas blancas.

Palacio de las Cadenas.
Palacio de las Cadenas.

           Y si por esto fuera poco, Úbeda también regala al viajero lugares y edificios de otras épocas más remotas, recordándole que la ciudad donde murió el místico san Juan de la Cruz es un hojaldre de muchas capas y culturas. Unas bien visibles, como la medieval y gótica iglesia de san Nicolás o la Casa Mudéjar. Otras más ocultas, como la sinagoga del Agua, sepultada bajo toneladas de escombros hasta que fue descubierta en 2010 y abierta al público.”

Casa de las Torres.
Casa de las Torres.
Casa de las Torres. Patio.
Casa de las Torres. Patio.

 

Fernando García de Cortázar. Y cuando digo España. Todo lo que hay que saber. Madrid. Arzalia Ediciones. 2020. pp. 497-498.

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Radosal dice:

    Un lugar a poner en la lista de “visitar sin falta”

    1. Bárbara dice:

      Tienes toda la razón. Un saludo.

  2. María Coronel dice:

    Maravillas para conocer cuando pidamos volver a viajar!

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