El prognatismo de Carlos V

          Nada mejor que acudir a las fuentes para acercarnos a distintos episodios de la historia por quienes tuvieron la oportunidad de presenciarlos. Resulta particularmente interesante conocer el aspecto de determinados individuos muy señalados. Muchas veces el físico está íntimamente relacionado con la personalidad y nos ofrece claves para comprender caracteres…

La curiosa historia de los zapatos de Luis XIV

          En 1660 se celebró la boda de Luis XIV (1643-1715)  con la infanta María Teresa de Austria en la localidad francesa de San Juan de Luz. Ambos eran primos hermanos por partida doble y de la misma edad. En su camino hacia  isla de los Faisanes (un islote en el…

El trágico final de Fernando VI

          Fernando VI nació en 1713, fue el cuarto y último hijo de Felipe V y de su primera mujer la princesa italiana María Luisa Gabriela de Saboya, que falleció en 1714 a causa de la tuberculosis. A pesar de tener la descendencia asegurada, Felipe V volvió a contraer matrimonio a…

Las depresiones de Felipe V

          Podemos pensar que la depresión, la ansiedad, la angustia o algunas fobias son enfermedades provocadas por el modo de vivir actual, pero en realidad gran parte de ellas han existido siempre. Constantemente se trata de ellas en los medios de comunicación, y es probable que conozcamos a personas que padecen…

El estrado, espacio doméstico de la mujer española

         En tiempos no tan lejanos la separación de hombres y mujeres en determinados lugares  era un hecho. Sabemos que en la iglesia y en el teatro se sentaban en lugares diferenciados, pero dentro del propio hogar también se daba esta costumbre. La sala de estrado constituyó una parte esencial de la…

Testamento del Venerable Siervo de Dios Don Miguel de Mañara

          «En el nombre de Dios todopoderoso… delante de cuia alta magestad yo su pobre esclavo estoi escribiendo este mi testamento y postrera voluntad. … Yo Don Miguel Mañara, ceniza y polvo, pecador desdichado, que los mas de mis malogrados días ofendí a la magestad altíssima de Dios mi padre, cuya…