¿Deben propagarse los caprichos de la moda?

          “La pluma se desliza de la mano al pensar en trazar siquiera aunque no sea más que un ligero bosquejo, un boceto de la moda. Ninfa versátil la apellidan unos, diosa incomparable repiten otros. Furia perniciosa exclaman muchos, y de deidad encantadora la clasifican aquellos que en sus altares le…

La mezquita de Córdoba

          «Un puente sobre el Guadalquivir, bastante ancho en aquella parte, sirve de entrada a Córdoba por el lado de Écija. El aspecto de Córdoba es más africano que el de las demás poblaciones de Andalucía. Allí se anda por entre interminables tapias blancas, sin apenas rejas ni balcones, y únicamente…

Las bellezas de Sevilla

          «Sevilla es la más rica y la mayor ciudad de España, si exceptuamos Madrid, situada a orillas del río Guadalquivir, en medio de una gran llanura, la más fértil del reino de Andalucía, del que es la capital, y una de las más antiguas de España, puesto que fue construida…

Las modas según Mariano José de Larra

«Deseamos con impaciencia que la absoluta desaparición del cólera vuelva a traer al seno de esta capital las elegantes que el miedo nos ha robado, y que la animación de una época más feliz haga renacer la apagada coquetería de las bellas, que permanecen todavía casi aisladas en medio de esta gran población. Vacíos casi…

Mi paseo favorito era el Alcázar de Sevilla

   «Mi paseo favorito, cuando me hallaba de estudiante en Sevilla, era el Alcázar, antigua residencia de los reyes moros y cristianos que fijaron su corte en aquella capital. Los árabes empezaron a edificar este palacio, a poco trecho de la principal mezquita, convertida después de catedral. Pedro el Cruel lo reedificó en más vastas…

Los colores de Leonardo

«En las frescas y malolientes callejuelas de Milán, sobre estanterías de umbrías tiendas de boticarios, se alineaban vasijas de cerámica llenas de hierbas, remedios medicinales, compuestos químicos y pigmentos: las materias primas con que dar color al mundo. Eran preparados de minerales, insectos, restos de animales y vegetales, someramente troceados a las espera de ser…

La mesa de palacio de Felipe IV

«El rey y la reina comían separadamente. Una vez por semana podían presentarse estas comidas. No así las de las infantas, que comían siempre fuera de toda mirada indiscreta. Decíase que el rey comía retirado, cuando lo efectuaba en una sala pequeña y en la intimidad, servido sólo por sus gentileshombres. Las comidas en público…

De qué modo los príncipes deben guardar la fe dada

«¡Cuán digno de alabanzas es un príncipe cuando él mantiene la fe que ha jurado, cuando vive de un modo íntegro y no usa de astucia en su conducta! Todos comprenden esta verdad; sin embargo, la experiencia de nuestros días nos muestra que haciendo varios príncipes poco caso de la buena fe, y sabiendo con…